jueves, 2 de septiembre de 2010

Tus labios

Se suponía que era solo un juego,

que yo podría controlar,
solo unas miradas traviesas,
un par de abrazos y nada más.

No sabes cuánto fantasee con tus labios,
Más de mil besos imaginé,
Pero la situación era clara,
no alcanzaba ni para un café.

Esa tarde fue una sorpresa,
que no he logrado superar,
fue más que una mirada traviesa,
y mi vientre comenzó a temblar.

Tu mano acarició mi espalda,
sentí tu cuerpo junto a mí,
y mientras el tiempo se detenía
tus labios sobre los míos reconocí.

DESEO

No puedo esconder el temblor que me recorre cada vez que tu mirada se posa en mi… un tanto inocente… un tanto curiosa… y a veces, quiero creer que el deseo se esconde tras el azul de tus ojos…


Si pudiera desnudarme de prejuicios y premisas grabadas con fuego en mi, intentaría, al menos por una vez, conocer la textura de tus manos, el sabor de tu cuello y acariciaría con mis labios cada centímetro de tu cuerpo, te ofrecería la suavidad de mi pecho y los temblores de mi voz… pero así son las cosas… no es el tiempo ni el lugar…

Pero, como no imaginar tus fuertes manos sobre mi cintura? Como dejar de fantasear con tu olor pegado a mi? …Ha de ser la traviesa soledad la que me hace extrañar tu piel, desconocida para mí; un juego algo cruel, un impulso masoquista que logra erizar mi piel en cada abrazo robado, que provoca una respiración agitada evidencia muda de las mil sensaciones que provocas en mí…

Sin embargo… no hablo de amor amigo mío…hablo de piel…de emoción…de ternura…Hablo de la pureza de dos cuerpos que se buscaron desde siempre…hablo del hoy, del ahora…hablo de lo que nació destinado a no ser jamás…

DICEN

Dicen que son sus ojos seductores,

y su voz angelical,
que su sonrisa ilumina todo
y su cintura hace soñar.

Que sus blancas manos
solo saben de suavidad,
y que la fragancia de su piel
en tu piel se podría quedar.

Dicen que anda sola,
que no se deja acompañar,
que quedo con el alma herida
y no lo quiere superar.

Dicen, hablan e imaginan
mas nadie se atreve a preguntar.